El Parque Biológico de Gaia es una infraestructura de referencia dedicada a la conservación, el disfrute de los espacios naturales, la educación ambiental y la valorización del paisaje rural tradicional de la región. Creado en 1983, el proyecto nació con el objetivo de preservar el valle del río Febros y demostrar la compatibilidad entre la actividad humana, la biodiversidad y la gestión sostenible del territorio.
Con una superficie aproximada de 35 hectáreas y 3 km de senderos peatonales, el parque integra hábitats naturales y zonas agrícolas, así como un centro de recuperación de fauna silvestre y viveros de plantas autóctonas destinados a proyectos de restauración ecológica y a los espacios verdes municipales. El parque busca sensibilizar a los visitantes sobre la protección de la biodiversidad, los ecosistemas locales y la relación entre la naturaleza y el ser humano.
Este espacio constituye un ejemplo de infraestructura multifuncional que combina conservación, turismo y educación ambiental, contribuyendo a la valorización de la biodiversidad y al acercamiento de la población a la naturaleza en el contexto de un área metropolitana.