Las fachadas verdes son sistemas que integran vegetación en las paredes exteriores de los edificios, proporcionando aislamiento térmico y acústico, además de beneficios medioambientales y estéticos. Pueden estar compuestas por jardines verticales o muros vegetales, que actúan como barreras naturales contra el calor, reduciendo la necesidad de sistemas de climatización artificiales. La vegetación presente en esta SBN contribuye a mejorar la calidad del aire, mediante la absorción de dióxido de carbono y la liberación de oxígeno, además de actuar como filtro natural de los contaminantes atmosféricos. Esta SBN promueve también la biodiversidad urbana, creando hábitats para aves e insectos, y, con el proyecto adecuado, puede hacer que el tejido urbano se integre mejor en el entorno natural. En la Eurorregión Galicia – Norte de Portugal, la implementación de esta SBN es más relevante en zonas densamente urbanizadas, contribuyendo a la eficiencia energética, la biodiversidad y la integración del entorno construido con los corredores verdes regionales. Su implementación exige tener en cuenta la orientación solar, la disponibilidad de agua y la elección de las especies vegetales adecuadas, y sus costes pueden ser significativos en comparación con otras SBN.