El Corredor Verde del Fervença transforma el río y sus riberas en un espacio verde urbano, accesible y valorizado, que conecta la ciudadela con las laderas del Monte de São Bartolomeu. La intervención, realizada en dos fases dentro del Programa POLIS, integró vegetación diversa, senderos peatonales, puentes, praderas y olivares históricos, recuperando elementos patrimoniales como molinos y fuentes, y creando el Centro de Ciencia Viva.
Este corredor promueve la biodiversidad urbana, funciona como espacio de ocio, deporte, educación ambiental y contemplación de la naturaleza, y refuerza la conexión de la población con el río y el paisaje circundante. El Corredor Verde del Fervença es un ejemplo de buena práctica ambiental y urbana, que concilia patrimonio, ecosistemas, educación y calidad de vida en la ciudad.