A lo largo de la Ruta de la Biodiversidad, en Guimarães, se está implementando un proyecto de valorización ambiental que combina la prevención de incendios y el refuerzo de la biodiversidad. La intervención abarca cerca de 4 km de terrenos baldíos entre la Avenida Rio de Janeiro y el Santuario de la Penha, con el objetivo de transformar áreas degradadas en una línea de defensa forestal basada en la recuperación del bosque autóctono.
La presencia de terrenos desarbolados, la vulnerabilidad al riesgo de incendios y la existencia de especies exóticas e invasoras justifican la necesidad de reforestación. El proyecto prevé la eliminación de estas especies pirofíticas y la creación de pequeños bosques con árboles y arbustos nativos, reforzando la estructura arbórea del área y promoviendo la biodiversidad local.
Esta intervención actúa como barrera natural contra incendios, al mismo tiempo que pone en valor el espacio paisajístico, natural y cultural de la ciudad. Al integrar la conservación de la flora autóctona con la prevención de riesgos, el proyecto del Ayuntamiento de Guimarães demuestra que es posible conciliar protección ambiental, seguridad y valorización de los ecosistemas urbanos.