La captación de agua de lluvia asociada a la (re)creación de microrelieves es una SBN que busca aprovechar el agua de lluvia mediante soluciones de infiltración y almacenamiento. Su lógica se basa en pequeñas modificaciones del suelo que permiten acumular e infiltrar el agua, reduciendo la escorrentía superficial. Entre las variantes más comunes se encuentran los jardines de lluvia, depresiones ajardinadas que funcionan como filtros naturales; las microcuencas de retención, que almacenan temporalmente volúmenes de agua; o los relieves artificiales creados para conducir la escorrentía hacia zonas más permeables. También pueden incluir depósitos que acumulan agua en períodos de abundancia para su posterior uso agrícola o urbano. En la Eurorregión Galicia-Norte de Portugal, caracterizada por fenómenos climáticos extremos cada vez más frecuentes, estas soluciones permiten crear territorios más resilientes, conciliando la gestión hídrica con los beneficios medioambientales y sociales de los municipios.