El proyecto desarrollado por el Ayuntamiento de Ames promueve la plantación de especies frondosas caducifolias autóctonas en franjas de gestión de biomasa situadas junto a núcleos habitados, con el objetivo de reducir el riesgo de incendios forestales.
Dirigido a un territorio con elevada urbanización y un historial de incendios próximos a viviendas, el programa incentiva la sustitución de especies más inflamables por árboles como robles y castaños, menos propensos a la propagación del fuego. El municipio financia cerca del 80% de los costes, asegurando también el estudio de las especies, la plantación y el seguimiento técnico, promoviendo la adhesión de los propietarios.
Desde 2017, el proyecto ha contribuido a aumentar la biodiversidad, mejorar la calidad del paisaje y reforzar la resiliencia del territorio frente al cambio climático.